Existió una época en la historia de la humanidad que los reyes y la nobleza tenían derechos y privilegios sobre el resto de las personas.

Tenían derecho sobre la vida, producción, reclamaban la servidumbre y hasta llevaban adelante el derecho de pernada o primae noctis.

Los campesinos eran propiedades, cosas de las que se podía abusar y usar.

Con el monopolio de las armas y sus ejércitos mercenarios sostenían estos sistemas de opresión e injusticia a sangre y fuego.

Durante siglos se luchó y hubo múltiples rebeliones, las revueltas denominadas Stellinga 841, Revuelta campesina de Flandes (1323-1328), Levantamiento de la noche de San Jorge (1343),la Grande Jacquerie de 1358, la revuelta de los tuchins (1381-1384), la rebelión de Wat Tyler o de los campesinos del sur de Inglaterra en 1381,  la revuelta popular conocida como la guerra de los Remensas en Cataluña en 1460, Revuelta de los campesinos de Carintia(1478), Rebelión de Engelbrekt​ (1434–1436) las guerras husitas (1420-1434), El movimiento campesino Bundschuh (1493-1517), Revueltas del Pobre Konrad (1514), Revuelta campesina de Eslovenia (1515), la guerra de los campesinos alemanes entre 1524 y 1525, Guerra de los campesinos del Palatinado (1525), Guerra de Dacke (1542-1543), la revuelta o jacquerie de los pitauds (1542-1550) Revuelta de los campesinos de Croacia y Eslovenia (1573), la revuelta o jacquerie de los gautiers (1587-1589), la revuelta de los crocquants (1594-1638) Guerra de los campesinos de la Alta Austria (1626), la revuelta de los nu-pieds o va-nu-pieds ,en 1639 el motín del hambre de Córdoba (1652),Guerra de los campesinos de Suiza (1653), La revuelta de Audijos en 1664, la revuelta del papel sellado o de los bonetes rojos, en 1675, la guerra de las harinas en 1775. Todas revueltas campesinas buscando poner límite a la autoridad de reyes y nobles, finalmente con  los alzamientos de las ciudades y las revoluciones burguesas se logró arrancar a la nobleza constituciones que garantizaban algunos derechos básicos 1689, 1789, por otra parte el desarrollo de las tecnologías ponía al mundo de cara al nuevo sistema de opresión que aún padecemos y que se conocerá como capitalismo, la alianza luego traicionada entre burgueses, campesinos y obreros sirvió sin embargo para golpear los privilegios de la nobleza.

Uno de los derechos conquistados fue el de la inviolabilidad del hogar, independientemente que uno fuera el propietario de la vivienda o no.

Es un derecho ligado a la persona, derecho que fue conquistado cortándole la cabeza a los reyes.

Hoy en nuestro país, durante el día solamente se puede ingresar a nuestro hogar si un juez lo determina con una orden de allanamiento, pero durante la noche ninguno de los poderes del estado puede ingresar al hogar sin el consentimiento de quien este a cargo del mismo.

Tenemos el derecho a que nuestro hogar no sea violado durante la noche, a dormir en paz junto con nuestra familia, nadie ni juez , ni ministro, ni presidente puede dar orden de ingresar.

Tendrán que esperar al día para hacerlo, a la luz, a la vista de todos, para que haya garantías, para que no existan abusos, para que el procedimiento sea transparente.

No podemos volver a la edad media, no puede ser que se viole la paz del hogar durante la noche, es un avance del control del estado sobre la población, sobre todo a los oprimidos, los que no pueden pagar abogados caros, los que no tienen contactos políticos, los que no ejercen la actividad parlamentaria y gozan de inmunidad, la gente común.

Ningún fin justifica la pérdida de este derecho, ya el estado cuenta con más mecanismos de control que nunca, cámaras, el sistema guardián, miles de policías, registro de lo que miramos, compramos y a que hora y a donde viajamos en el ómnibus.

Si queremos proteger nuestros hogares durante la noche, donde solamente nosotros decidamos quien entra y podamos defendernos si alguien intenta hacerlo por la fuerza, sea quien sea, no debemos votar la reforma.

Además como otrora los mercenarios con armadura, hoy se quiere llevar a tropas militares, volveran las botas a patear puertas de noche, a llevarse detenidos, como siempre hicieron los ejercitos al servicio de los poderosos.

No entreguemos un derecho conquistado, no dejemos que nos asusten y que el miedo nos haga perder parte de nuestra libertad.

NO A LA REFORMA